Encima, quiere que, a la dictadura genocida e incapaz, el Parlamento le de facultades para legislar en agro y que las 2 dictaduras- del Parlamento y del Ejecutivo- alineen acciones para facilitar mayor saqueo agrario.
No dice nada sobre la destrucción de ecosistemas de la minería que generan reducción sustantiva de aguas y alteran climas y suelos.
Calla también sobre la necesaria industrialización del agro y sobre la productividad agraria, que los neoterratenientes y los capitalistas no impulsan pues prefieren- desde los años de los encomenderos y el régimen de haciendas y latifundios estatales- solo ser exportadores y peseteros del gran capital.
Es decir, el presidente de AGAP quiere solo mayor renta para los agroexportadores.
Amaro persigue solo desarrollo del camino neoterrateniente
El movimiento campesino, los trabajadores agrarios y el país están por otro camino.

Y este no pasa por las propuestas de Amaro.





