Partido nacionalista de Ollanta Humala quiso que se le aplique reciente ley 30424, que excluye a partidos políticos ser tipificados como organizaciones criminales.

Buena decisión del poder judicial, que así se lava del servilismo general frente a la dictadura genocida y el imperialismo que tienen encarcelado inconstitucionalmente al presidente Pedro Castillo.
Y es que hoy los partidos políticos son vientres de los corruptos que los dirigen y algunos que los secundan.
Así es el caso del Partido Nacionalista, Fuerza Popular, APRA, Alianza para el Progreso, Renovación Popular, Acción Popular, PPC, Podemos, etc., todos vinculados a la mafia Odebrecht, mafias del club de la construcción, etc., con quienes se apropiaban de dinero público; es decir cometían delitos graves.
Y esa ley ha sido aprobada por parlamentarios o que están denunciados o que están en partidos políticos que afrontan juicios por corrupción.
La corrupción no puede ganar.





